LAGO DI GARDA 🇮🇹 




Antes  de recorrer las Dolomitas, pusimos rumbo al Lago di Garda para conocer un poquito esta zona tan especial de Italia.

La idea no era recorrer todo el lago, sino simplemente llevarnos una primera impresión, descubrir algunos de sus rincones y, sobre todo, comprobar si nos dejaba con ganas de volver.

Y ya os adelantamos que sí. 😍

Visitamos algunos de sus lugares más conocidos, disfrutamos de sus paisajes y de ese contraste entre el lago, las montañas y los pueblos italianos.

Fue solo una pequeña toma de contacto, porque el Lago di Garda tiene muchísimo más que ofrecer y nos quedaron bastantes rincones pendientes.

Así que nos lo apuntamos en nuestra lista de lugares a los que volver… esta vez con más tiempo y sin prisas.

Pero lo que vimos fue 😍😍😍


SIRMIONE

Sirmione: pequeño pueblo, grandes vistas y ganas de volver.

Nuestra primera parada fue Sirmione, uno de los pueblos más bonitos y visitados del lago. Situado en una estrecha península que se adentra en sus aguas, Sirmione combina calles empedradas, casas de colores, pequeñas tiendas y unas vistas preciosas del lago.

La entrada al casco histórico se realiza a través del Castillo de Scaligero, una de las imágenes más características de Sirmione. Esta fortaleza medieval, construida en el siglo XIII por la familia Scaligera, parece surgir directamente del agua y protegía el acceso al pueblo.

Recorrer sus murallas y subir a sus torres permite disfrutar de unas vistas espectaculares del Lago di Garda y de los tejados de Sirmione. Además, el castillo conserva su foso, sus puentes levadizos y una pasarela defensiva que ayuda a imaginar cómo era la vida en esta antigua fortaleza.

Pasear por Sirmione es hacerlo sin prisas, disfrutando de cada rincón y dejándose llevar por el ambiente de sus calles. Aunque suele estar bastante concurrido, especialmente durante los meses de verano, merece muchísimo la pena acercarse hasta aquí.

Fue una visita breve, pero suficiente para entender por qué Sirmione es uno de los lugares imprescindibles del Lago di Garda. Nos quedamos con ganas de volver y descubrir con más calma todo lo que ofrece esta preciosa península.


CASTILLO

Uno de los lugares que más nos llamó la atención de Sirmione fue el Castillo de Scaligero, que se encuentra justo en la entrada del casco histórico.

Esta fortaleza medieval fue construida en el siglo XIII por la familia Scaligera para controlar y proteger esta zona del Lago di Garda. Lo más curioso es su ubicación: está prácticamente rodeada de agua y parece surgir directamente del lago.

Nosotros, además de verlo por fuera, entramos a visitarlo por dentro. Recorrimos sus patios, murallas y escaleras y, después de subir hasta lo alto de sus torres, pudimos disfrutar de unas vistas espectaculares de Sirmione y del lago.

La visita merece mucho la pena, especialmente por las panorámicas que se tienen desde arriba. Eso sí… ¡hay unas cuantas escaleritas! 😅


CASCO ANTIGÜO

Nos adentramos en el casco antiguo de Sirmione atravesando sus estrechas calles, llenas de tiendas, heladerías, restaurantes y rincones con mucho encanto.

Es una zona muy turística, pero tiene ese aire italiano que hace que apetezca simplemente pasear y mirar. Y, por supuesto, con el lago siempre apareciendo entre las calles. 💙

Sirmione es de esos sitios donde hasta perderse tiene premio. 😜


GROTTE DI CATULLO

Continuamos hasta las Grotte di Catullo, las impresionantes ruinas de una antigua villa romana situada en el extremo de la península.

Aunque hoy se conocen como las “grutas”, en realidad son los restos de una enorme villa romana del siglo I a.C.-I d.C., con unas vistas privilegiadas sobre el Lago di Garda.

Pasear entre sus ruinas, con el lago y las montañas como telón de fondo, hace que el lugar tenga un encanto especial. 🏛️💙

Historia, ruinas y unas vistas de escándalo… así da gusto hacer turismo. 😜


JAMAICA BEACH

Y para terminar, nos acercamos a Jamaica Beach, una de las playas más curiosas de Sirmione, con sus grandes losas de piedra sobre el agua y unas vistas preciosas del Lago di Garda.

Un sitio perfecto para parar un rato, disfrutar del paisaje y pensar: ¿esto es una playa o una piscina natural? 


LIMONE SUR GARDA

Limone sul Garda: un rincón de postal donde el lago y las montañas se dan la mano. 💙🍋

Seguimos nuestro camino hacia el norte, recorriendo la orilla oeste del Lago di Garda por una carretera serpenteante que va regalándonos unas vistas preciosas del lago a cada curva.

Un trayecto de esos en los que apetece ir despacio, parar de vez en cuando y disfrutar del paisaje.

Y así, entre curvas, montañas y el azul del lago, llegamos hasta Limone sul Garda. 💙🇮🇹

Aunque llegamos a Limone sul Garda ya de noche, todavía pudimos hacernos una pequeña idea de lo bonito que es este pueblo.

Con sus callejuelas, sus casas iluminadas y el ambiente tranquilo de la noche, paseamos un rato por el centro y pudimos descubrir algunos de sus rincones más característicos.

Eso sí, nos quedó clarísimo que Limone merece una visita de día, cuando podamos disfrutar de sus vistas al lago, sus terrazas y sus famosos limoneros.

Así que otra vez nos vamos con algo pendiente… ¡una buena excusa para volver! 🍋💙

Limone sul Garda es un pequeño pueblo de origen pesquero que durante siglos vivió prácticamente aislado por las montañas. Su nombre está ligado a los limones, que aquí se cultivaban desde hace siglos gracias a un microclima especialmente suave para esta zona del norte de Italia.

Los antiguos limonares, protegidos de los vientos y del frío mediante unas estructuras llamadas limonaie, se convirtieron en una de las señas de identidad del pueblo. 🍋

Aunque llegamos de noche y no pudimos disfrutar de todo su paisaje como nos hubiera gustado, sí pudimos pasear por sus callejuelas iluminadas, respirar un poquito de su ambiente y, cómo no, despedirnos de Limone probando un helado de limón. 🍋🍦

Porque si estás en Limone y no pruebas algo de limón… ¡es que no has hecho los deberes! 😂


CONCLUSION

Nuestra visita al Lago di Garda fue corta, pero nos sirvió para llevarnos una primera impresión de todo lo que puede ofrecer esta zona.

Sirmione, la carretera junto al lago, Limone… nos dejaron con la sensación de que nos hemos quedado con ganas de mucho más.

Así que lo tenemos claro: esto no es un adiós, es un “hasta la próxima”. Porque volveremos al Lago di Garda, esta vez con más tiempo para descubrirlo sin prisas y disfrutar de todos esos rincones que nos quedaron pendientes.

Y ya sabéis que a nosotros nos encanta tener una buena excusa para preparar otra maleta. 😉🇮🇹