PRAGA 🇨🇿 ( en construcción)
"Praga se despliega bajo el Castillo, donde historia y leyenda se encuentran en cada piedra".
Praga nos recibió con su encanto de cuento de hadas: calles empedradas que parecen detenidas en el tiempo, torres que se recortan contra el cielo y puentes que cruzan el río como si unieran mundos distintos. Cada rincón de la ciudad nos invita a detenernos, respirar y dejarnos llevar por su historia milenaria, sus leyendas y su energía única. Desde el bullicio de la Plaza de la Ciudad Vieja hasta la serenidad del barrio de Malá Strana, pasear por Praga es como sumergirse en un cuadro lleno de detalles que van revelándose poco a poco. Nos embarcamos en este viaje con la curiosidad de descubrir sus secretos, probar su gastronomía y, sobre todo, dejarnos maravillar por su magia inconfundible.
RUTA 5 DÍAS
DIA 1
CIUDAD VIEJA
POZO DE LOS LIBROS
Entre los rincones curiosos y encantadores de Praga descubrimos un lugar que enamora especialmente a los amantes de los libros y de las historias con significado: el famoso Pozo de los Libros, una instalación artística que simboliza el conocimiento sin fin.
Lejos de ser un pozo literal, se trata de una obra llamada IDIOM, diseñada por el escultor eslovaco Matej Krén. Esta estructura cilíndrica, formada por unos 8 000 libros reales y una abertura en forma de lágrima, crea una ilusión visual sorprendente gracias a un juego de espejos colocados en su interior: parece que los libros se extienden hacia abajo y hacia arriba sin límite, como si el saber humano fuera verdaderamente infinito.
El Pozo de los Libros se encuentra en el vestíbulo de la Biblioteca Municipal de Praga, muy cerca de la Plaza de la Ciudad Vieja. Desde que se instaló allí en 1998, se ha convertido en uno de los rincones más fotografiados de la ciudad y en un lugar que no puedes perderte si te gusta la literatura, el arte o simplemente las experiencias visuales únicas.
Al asomarnos dentro de ese cilindro, sentimos como si nos sumergiéramos en un universo de palabras y conocimiento que no se detiene nunca —una parada obligada para reflexionar sobre lo que significa aprender, leer y conectar con la cultura de Praga desde una perspectiva diferente.
TORRE DE LA PÓLVORA
Una de las paradas que más nos llamaba la atención en Praga era la Torre de la Pólvora (Prašná brána), una impresionante puerta gótica que marca el antiguo límite de la Ciudad Vieja y el comienzo de la histórica Ruta Real. Construida en 1475, esta torre no solo fue una entrada monumental a la ciudad medieval, sino que con el tiempo llegó a usarse como almacén de pólvora, de ahí su nombre actual.
En nuestra visitar en 2024, estaba en obras, así que puede ser la excusa para una nueva visita a la ciudad. ☺️
CALLE CELETNA
Si paseamos por el casco histórico de Praga, hay una calle que nos transporta directamente a la Edad Media: la Calle Celetná. Es una de las vías más antiguas de la ciudad y, además, forma parte del histórico Camino Real, la ruta que recorrían los reyes de Bohemia durante su coronación.
La calle comienza junto a la majestuosa Torre de la Pólvora y conduce directamente hacia la espectacular Plaza de la Ciudad Vieja. Caminar por ella es como retroceder varios siglos: edificios históricos, fachadas barrocas y palacios renacentistas nos acompañan durante todo el recorrido.
IGLESIA DE TYN
Cuando llegamos a la Plaza de la Ciudad Vieja, hay un edificio que domina el paisaje y capta todas las miradas: la Iglesia de Nuestra Señora de Týn. Sus dos torres góticas, altas y puntiagudas, parecen sacadas de un cuento medieval y se han convertido en uno de los perfiles más reconocibles de Praga.
La iglesia empezó a construirse en el siglo XIV y durante siglos fue el principal templo de los comerciantes que vivían alrededor de la plaza. Su nombre procede del Týn, un antiguo patio amurallado donde los mercaderes extranjeros se alojaban y almacenaban sus mercancías cuando llegaban a la ciudad.
Uno de los detalles más curiosos es que sus dos torres no son exactamente iguales. Aunque a simple vista parecen simétricas, una es ligeramente más ancha que la otra. Según la tradición, simbolizan la dualidad entre lo femenino y lo masculino. Cada torre mide unos 80 metros de altura
PLAZA DE LA CIUDAD VIEJA
Al adentrarnos en la Plaza de la Ciudad Vieja, sentimos que estábamos pisando el verdadero corazón de Praga. Rodeada de edificios de siglos de historia, cada fachada nos cuenta una historia diferente.
La plaza es también un lugar donde la ciudad vive y respira: artistas callejeros, músicos, mercadillos y cafeterías que invitan a sentarse a observar la vida pasar. Por la noche, la iluminación crea un ambiente mágico, casi como si estuviéramos dentro de un cuadro. Cada visita es una mezcla perfecta de historia, cultura y vitalidad urbana, un lugar que simplemente no podemos perdernos cuando exploramos Praga.
RELOJ ASTRONOMICO
Uno de los momentos más esperados de nuestra visita a la Plaza de la Ciudad Vieja fue, sin duda, encontrarnos cara a cara con el famoso Reloj Astronómico de Praga (Orloj). No es solo un reloj: es una auténtica obra maestra medieval que lleva marcando el paso del tiempo desde el año 1410, convirtiéndose en uno de los relojes astronómicos más antiguos del mundo aún en funcionamiento.
Cada hora en punto, la plaza se llena de gente mirando hacia arriba, esperando el pequeño espectáculo del desfile de los doce apóstoles, mientras las figuras simbólicas del reloj parecen cobrar vida. Nosotros también caímos en ese embrujo colectivo, cámara en mano, dejándonos llevar por la magia del momento.
Más allá del espectáculo, lo que realmente nos fascinó fue todo lo que representa: el movimiento del sol y la luna, los signos del zodiaco y la forma en que el reloj refleja la visión medieval del universo. Es imposible no detenerse a pensar en la precisión y el ingenio que hicieron posible esta maravilla hace más de seis siglos.
El Reloj Astronómico no solo marca las horas, marca también uno de esos recuerdos que se quedan grabados para siempre cuando viajamos a Praga
TORRE DEL AYUNTAMIENTO
Justo al lado del famoso Reloj Astronómico se alza la Torre del Ayuntamiento de la Ciudad Vieja, uno de los mejores miradores de Praga y una visita que teníamos marcada en rojo. Subir hasta lo alto es la recompensa perfecta tras recorrer la Plaza de la Ciudad Vieja: una panorámica espectacular de tejados rojizos, torres góticas y calles que parecen sacadas de una postal.
La torre forma parte del Antiguo Ayuntamiento, un conjunto de edificios con siglos de historia que ha sido testigo de algunos de los momentos más importantes de la ciudad. Desde arriba, la plaza se ve completamente diferente, y entender su disposición nos ayuda a situarnos mejor en el laberinto de calles del casco antiguo.
Se puede subir a pie o en ascensor, y una vez arriba cuesta despegarse de las vistas.
IGLESIA DE ST. JAMES
A pocos pasos de la Plaza de la Ciudad Vieja, encontramos uno de los templos más sorprendentes de Praga: la Basílica de San Jaime. Desde fuera puede parecer una iglesia sencilla, pero al cruzar la puerta descubrimos uno de los interiores barrocos más espectaculares de la ciudad.
Uno de los detalles más curiosos —y que muchos visitantes buscan nada más entrar— es una mano humana momificada que cuelga en una de las paredes cerca de la entrada.
Según la leyenda, un ladrón intentó robar las joyas de la estatua de la Virgen. Cuando trató de quitarlas, la estatua agarró su brazo y no lo soltó. Para liberarlo, tuvieron que cortarle la mano, que después se colgó en la iglesia como advertencia para futuros ladrones.
¿Te animas a encontrarla?
THE HOUSE AT THE MINUTE
En plena Plaza de la Ciudad Vieja, casi sin darnos cuenta, nos topamos con una de las casas más curiosas y fotogénicas de Praga: Al principio llama la atención por su fachada, completamente cubierta de esgrafiados en blanco y negro, pero cuanto más la miras, más detalles descubres.
Las escenas representadas mezclan motivos bíblicos, mitológicos y escenas de la vida cotidiana, creando una especie de cómic medieval que merece la pena observar con calma.
Además, esta casa tiene un punto histórico muy especial: aquí vivió durante un tiempo Franz Kafka, algo que añade aún más interés a este rincón tan discreto como fascinante. Es uno de esos lugares que pasan desapercibidos para muchos, pero que enriquecen muchísimo el paseo por el casco antiguo.
The House at the Minute es un perfecto ejemplo de cómo en Praga, incluso una simple fachada puede convertirse en una pequeña obra de arte y en una lección de historia al aire libre.
CALLE KARLOVA
Recorrer la calle Karlova es como atravesar una de las arterias más antiguas y animadas de Praga. Une la Plaza de la Ciudad Vieja con el Puente de Carlos, y durante siglos ha sido paso obligado de comerciantes, reyes y viajeros que se dirigían al Castillo. Hoy sigue siendo una de las calles más transitadas del casco histórico… y también una de las más fotogénicas.
A cada paso nos encontramos con fachadas llenas de detalles, símbolos antiguos en las casas y edificios que mezclan estilos gótico, renacentista y barroco. Nos gustó especialmente ir despacio, mirando hacia arriba, descubriendo esos pequeños secretos que pasan desapercibidos entre tiendas y visitantes.
Es cierto que suele estar muy concurrida, pero eso forma parte de su esencia. Entre joyerías, tiendas de souvenirs, cristal de Bohemia y algún que otro músico callejero, Karlova mantiene ese ambiente vibrante que conecta el pasado con el presente.
IGLESIA DE SAN NICOLÁS
Aunque suele pasar más desapercibida que otros monumentos de la plaza, es una de las iglesias barrocas más elegantes del centro histórico de Praga.
La iglesia original se construyó en el siglo XIII, pero el edificio que vemos hoy es fruto de una reconstrucción barroca realizada en el siglo XVIII. Su fachada clara, coronada por una gran cúpula verde, aporta un toque diferente al conjunto medieval de la plaza.
Hoy, el templo se utiliza sobre todo para conciertos de música clásica y exposiciones, lo que permite disfrutar de su magnífica acústica en un entorno histórico único.
CALLE HUSOVA
Mientras paseamos por el casco antiguo de Praga, una de las calles más interesantes para recorrer sin prisas es la Calle Husova.
De repente levantamos la vista y vemos a un hombre colgado de una mano desde una viga metálica, suspendido sobre la calle. Durante unos segundos parece una escena real… pero en realidad se trata de una famosa escultura.
Esta obra, titulada “Man Hanging Out”, fue creada por el artista checo David Cerny, conocido por sus esculturas provocadoras y llenas de humor.
Cuando la obra se instaló en los años noventa, provocó más de un susto. Algunos vecinos incluso llamaron a la policía pensando que una persona real estaba intentando suicidarse.
Hoy se ha convertido en una de las esculturas más curiosas y fotografiadas de Praga.
MARIPOSAS
La escultura se encuentra en la fachada del centro comercial Maj Narodni, en la concurrida avenida Narodni Desde la calle es imposible no fijarse en ellas: dos gigantescas mariposas mecánicas con alas móviles que crean una escena sorprendente en medio de la ciudad.
Las mariposas suelen representar cambio, transformación y libertad, y muchos interpretan esta obra como un símbolo de la evolución de la ciudad después del periodo comunista.
Desde que se instalaron, las mariposas se han convertido en uno de los nuevos puntos curiosos para fotografiar en Praga.
CABEZA DE KAFKA
En una de las plazas modernas del centro de Praga encontramos una de las esculturas más sorprendentes de la ciudad: la cabeza giratoria de Franz Kafka. Esta enorme obra está formada por decenas de placas metálicas que giran constantemente, creando y deshaciendo el rostro del famoso escritor.
La escultura fue creada por David Cerny y se encuentra frente al centro comercial Quadrio.
La obra mide unos 11 metros de altura y pesa varias toneladas. Está formada por 42 capas de acero inoxidable que giran de manera independiente gracias a un complejo sistema mecánico.
Cada pocos minutos las piezas comienzan a moverse, el rostro se deforma completamente y después vuelve a alinearse hasta formar de nuevo la cara de Franz Kafka. El resultado es hipnótico y atrae a muchos visitantes que se quedan esperando para ver el movimiento completo.
TEATRO ESTATAL
El Teatro Estatal es especialmente famoso por su relación con el compositor adeus Mozart. En este escenario se estrenó en 1787 una de sus óperas más célebres: Ddon Giovanni.
Uno de los aspectos más fascinantes del Teatro Estatal es que se conserva prácticamente igual que en la época de Mozart. Su interior mantiene la estructura original con palcos dorados, terciopelos rojos y una elegante lámpara central.
Justo delante del Teatro Estatal de Praga encontramos una escultura muy curiosa dedicada al compositor. A primera vista parece una figura cubierta por una gran capa oscura, casi misteriosa, que contrasta con la elegante fachada neoclásica del teatro.
KLEMEMTINUM
Uno de los lugares que más nos fascinó, un complejo histórico situado cerca del río Moldava, que combina arquitectura barroca, bibliotecas impresionantes y vistas únicas de la ciudad. Antiguamente fue un colegio jesuita y hoy es una de las joyas culturales de Praga.
El Klementinum empezó a construirse en el siglo XVI y durante siglos ha albergado escuelas, bibliotecas y observatorios. Su fachada barroca y sus patios amplios nos hicieron sentir que estábamos retrocediendo en el tiempo. Cada rincón tiene detalles decorativos que cuentan siglos de historia: columnas, frescos y escaleras que parecen sacadas de un cuadro.
Lo más impresionante de todo es la Biblioteca Barroca y la Capilla "The mirror chapel".
TORRE PUENTE DE CARLOS
Al caer la tarde, decidimos terminar nuestro día en la Torre del Puente de Carlos, el punto perfecto para contemplar la ciudad desde lo alto. Subir por la escalera de caracol nos permitió sentir la historia bajo nuestros pies, con cada piedra recordándonos siglos de vigilantes y comerciantes medievales.
Desde la cima, la vista del Puente de Carlos iluminado por la luz dorada del atardecer nos dejó sin palabras.
Bajando de la torre, paseamos por el puente con más calma, disfrutando del murmullo del río y de la música de los artistas callejeros que llenaban el aire. Terminar el día allí fue como cerrar un capítulo perfecto de nuestra aventura:
DIA 2
CASTILLO Y BARRIO MALA STRANA
PUENTE DE CARLOS
Comenzamos el día, donde lo acabamos ayer. El Puente de Carlos es, sin duda, uno de los símbolos más emblemáticos de Praga y un lugar que no podíamos dejar de recorrer durante nuestra visita. Con sus casi 520 metros de longitud y 16 arcos de piedra, conecta la Ciudad Vieja con el barrio de Malá Strana.
Construido en el siglo XIV por orden de Carlos IV, sustituyó a un antiguo puente de madera que había sido destruido por inundaciones. Su nombre original era “Puente de Piedra”, pero con los siglos se convirtió en el Puente de Carlos, en honor a su fundador.
Lo que hace al Puente de Carlos realmente único son las 30 estatuas barrocas que flanquean ambos lados. Representan santos y figuras históricas de la época, y muchas de ellas tienen leyendas curiosas: por ejemplo, se dice que tocar la estatua de San Juan Nepomuceno trae buena suerte, y muchos visitantes no dudan en hacerlo.
Hoy, el puente está lleno de artistas callejeros, músicos y vendedores de souvenirs,
CASTILLO DE PRAGA
El Castillo, un complejo monumental que ha sido centro de poder y símbolo de la ciudad durante más de mil años. Situado en una colina sobre el río Moldava, su silueta domina el horizonte y se puede ver desde casi cualquier punto del casco histórico.
Ha sido residencia de reyes de Bohemia, emperadores del Sacro Imperio Romano y presidentes checos. Su historia se refleja en la mezcla de estilos arquitectónicos: desde el románico y gótico hasta el barroco y el renacentista.
Dentro del complejo encontramos varios edificios........
Consejos para los viajeros
• Llegar temprano evita las multitudes, especialmente en la Catedral de San Vito.
• Dedicar al menos medio día permite recorrer los patios, el Callejón del Oro y la catedral con calma.
• No perderse las vistas desde los miradores: son un recuerdo que queda para siempre.
CATEDRAL DE SAN VITO
Dentro del imponente Castillo de Praga, la Catedral de San Vito, se alza como un símbolo de fe, poder y arte. Esta catedral gótica no solo domina el skyline de la ciudad, sino que también alberga siglos de historia checa, siendo el lugar de coronación de los reyes de Bohemia y el sitio de descanso de monarcas y santos.
Durante nuestra visita nos impresionaron varios elementos:
- El Altar Mayor, con dorados y esculturas que muestran escenas religiosas con un realismo impresionante.
- La Capilla de San Wenceslao, recubierta de mosaicos y piedras preciosas, donde se encuentran los restos del patrón de Bohemia.
- Tumbas de reyes y santos, entre ellos Carlos IV, que nos recordaron la importancia política y espiritual del lugar.
PALACIO REAL
Durante siglos fue residencia de reyes, emperadores y presidentes, y todavía conserva el ambiente de poder y solemnidad que caracterizó a la monarquía checa.
Aquí se tomaban decisiones políticas clave y se recibían a embajadores y dignatarios de toda Europa.
Entre sus espacios más destacados se encuentran:
- Sala Vladislao.
- Salones histórico.
- Capilla de Todos los Santos.
BASILICA DE SAN JORGE
Destaca como uno de los edificios más antiguos y mejor conservados. Fundada en el siglo X, es un ejemplo único del románico en Bohemia.
CALLEJON DEL ORO
Este estrecho callejón, con sus casas diminutas de colores, nos hace sentir como si hubiéramos viajado varios siglos atrás, a la Praga medieval y renacentista.
El Callejón del Oro data del siglo XVI y originalmente alojaba a los armeros y artesanos del castillo. Con el tiempo, pasó a ser residencia de alquimistas y pequeños comerciantes, lo que dio lugar a leyendas sobre la búsqueda de la piedra filosofal y secretos de laboratorio en sus casitas.
Cada casa conserva su fachada original, puertas y ventanas pequeñas, y muchas de ellas se han convertido en pequeños museos que muestran cómo vivían sus habitantes.
Al caminar por el Callejón del Oro, nos encontramos con:
- La casa número 22, donde vivió el famoso escritor Franz Kafka durante un tiempo.
- Tiendas de artesanía y pequeñas exposiciones que recrean la vida medieval.
- Casas diminutas con puertas bajas, que nos recuerdan que las dimensiones y costumbres de la época eran muy distintas a las nuestras.
Subir por el callejón hasta el final nos permitió además disfrutar de vistas espectaculares del castillo y de los tejados rojos de la ciudad,
Para bajar del Castillo lo hicimos por una larga escalinata, que vale mucho la pena por las vistas de larga ciudad, llegando al barrio de Mala Strana, el cual visitaríamos por la tarde.
MURO DE JOHN LENNON
Uno de los rincones más coloridos y emotivos de Praga. Situado en el barrio de Malá Strana, muy cerca del Puente de Carlos. Lo descubrimos mientras paseábamos por las callecitas adoquinadas y nos encontramos con un estallido de colores, grafitis y mensajes de paz que cubren toda la pared.
El Muro de John Lennon empezó a llenarse de pinturas y grafitis tras el asesinato de John Lennon en 1980. Durante los años del régimen comunista en Checoslovaquia, el muro se convirtió en un símbolo de protesta y libertad de expresión, un lugar donde los jóvenes expresaban su descontento y sus sueños de un mundo más libre.
Con los años, el muro se ha ido renovando constantemente, y hoy se pueden ver:
- Retratos de John Lennon y frases de sus canciones, especialmente de Imagine.
- Mensajes de paz, amor y libertad escritos por visitantes de todo el mundo.
- Colores vivos, mosaicos y formas abstractas que cambian con cada nueva intervención artística.
MOLINO DE AGUA
Mientras paseábamos por la orilla del río Moldava, descubrimos un pequeño molino de agua histórico, un detalle encantador que parece sacado de un cuadro. Aunque no es uno de los grandes monumentos de la ciudad, su encanto reside en su sencillez, su estructura de madera y piedra, y el sonido del agua moviendo las ruedas.
Estos molinos solían formar parte de la vida cotidiana de Praga durante siglos, moliendo grano para los habitantes de la ciudad.
BEBES GIGANTES
Unas esculturas que nos dejaron boquiabiertos: los bebés gigantes de David Černý, conocidos como “Miminka”. Estas figuras, enormes y de aspecto inquietante, son una de las instalaciones más originales y reconocibles del arte contemporáneo de la ciudad.
Qué son los bebés gigantes
• Son esculturas de más de 3 metros de altura, hechas de bronce y acero.
• Las figuras no tienen rasgos faciales convencionales; en cambio, los bebés están cubiertos de códigos de barras y números, lo que les da un aire futurista y un poco inquietante.
• Algunas versiones de los bebés se encuentran trepando por la Torre Zizkov, mientras que otras están en exposiciones al aire libre o en espacios públicos temporales.
David Černý creó estas figuras con la intención de provocar, sorprender y hacer reflexionar. Los bebés gigantes combinan la inocencia infantil con un toque surrealista y moderno, mostrando cómo el arte contemporáneo puede reinterpretar lo cotidiano.
LA CALLE MÁS ESTRECHA
Durante nuestro paseo por el barrio de Mala Strana, descubrimos uno de los rincones más curiosos de la ciudad: la calle más estrecha de Praga.
Se trata de un pequeño pasadizo situado junto al río Moldava, tan estrecho que solo puede pasar una persona a la vez. De hecho, para evitar que dos personas intenten cruzarse al mismo tiempo, instalaron algo muy poco habitual en una calle: ¡un semáforo para peatones!
MUSEO FRANZ KAFKA Y SUS NIÑOS MEONES
Este espacio está dedicado al famoso escritor checo. Una de las figuras más importantes de la literatura del siglo XX.
No llegamos a tiempo para visitarlo, ya tenemos escusa para volver.
En el patio exterior del museo se encuentra una de las esculturas más divertidas y sorprendentes de Praga. creada por el provocador artista checo David Cerny.
La escultura muestra dos figuras masculinas de bronce que parecen estar orinando sobre un estanque con la forma del mapa de la República Checa. Lo más curioso es que las figuras se mueven mecánicamente, girando el cuerpo y las caderas mientras escriben con el chorro de agua.
Aquí acabó nuestras visitas culturales del día. Ahora tocaba disfrutar de la ciudad de noche. Que mañana queda más.
DIA 3
BARRIO JUDÍO
Continuamos nuestro recorrido por uno de los lugares más fascinantes y cargados de historia de la ciudad: el Josefov, conocido como el Barrio Judío de Praga. Este barrio, situado entre la Plaza de la ciudad vella y el río Moldava, conserva algunos de los testimonios más importantes de la historia judía en Europa.
Durante siglos, Josefov fue el centro de la comunidad judía de la ciudad. A pesar de las dificultades y persecuciones que sufrió esta comunidad a lo largo de la historia, el barrio logró conservar sinagogas históricas, un antiguo cementerio y edificios cargados de memoria.
Pasear por sus calles es como recorrer siglos de historia, donde cada edificio y cada plaza cuentan parte del pasado de la comunidad judía en Praga.
Ahora es uno de Los Barrios más ricos de la ciudad.
ANTIGÜO CEMENTERIO DE PRAGA
Estásituado en el barrio de Josefina, fue una de las experiencias más impactantes de nuestro viaje a Praga. Nada más cruzar la entrada sentimos que estábamos entrando en un lugar lleno de historia, memoria y respeto.
Lo primero que nos llamó la atención fue la increíble cantidad de lápidas. Están muy juntas, inclinadas y en diferentes niveles, creando una imagen tan impresionante como sobrecogedora. Nos explicaron que, durante siglos, la comunidad judía tenía muy poco espacio para enterrar a sus difuntos, por lo que se fueron superponiendo capas de enterramientos, llegando a haber hasta doce niveles bajo tierra.
Mientras caminábamos por los estrechos senderos del cementerio, nos detuvimos varias veces para observar las lápidas más antiguas. Muchas de ellas están decoradas con símbolos y relieves, como manos sacerdotales, estrellas o animales, que indicaban el origen o la profesión de la persona enterrada. Aunque algunas inscripciones ya son difíciles de leer, todas transmiten la sensación de estar ante un lugar lleno de siglos de historia.
El silencio del lugar nos hizo recorrerlo con calma, casi en voz baja. Entre los árboles y las antiguas lápidas inclinadas sentimos que el tiempo parecía haberse detenido. Fue uno de esos lugares que no solo se visitan, sino que se sienten.
SINAGOGA KLAUSEN
Comenzamos las visitas a las sinagogas aquí.
Esta sinagoga fue construida a finales del siglo XVII, después de que un incendio destruyera las construcciones anteriores que ocupaban este lugar. El nombre “Klausen” procede de la palabra alemana Klaus, que hacía referencia a pequeños edificios o casas de estudio judías que existían aquí en el pasado.
Durante siglos, este espacio fue un importante centro religioso y educativo para la comunidad judía de Praga.
SINAGOGA PINKAS
Está sinagoga es hoy un memorial dedicado a las víctimas judías checas del Holocausto durante la Segunda Guerra Mundial.
Nada más entrar, el ambiente cambia por completo. Las paredes del interior están cubiertas con miles de nombres escritos cuidadosamente, acompañados por fechas de nacimiento y muerte. Son los nombres de más de 77.000 judíos de Bohemia y Moravia que fueron asesinados durante el nazismo.
Un lugar al menos donde reflexionar, para no repetir.
SINAGOGA VIEJA-NUEVA
La Sinagoga Vieja-Nueva es uno de los monumentos más importantes del barrio judío y un símbolo de la larga historia de la comunidad judía en Praga.
SINAGOGA ESPAÑOLA
Está situada en pleno corazón del barrio judío de Praga, es una de las sinagogas más antiguas de Europa que todavía sigue en funcionamiento.
Su nombre se debe a su espectacular decoración de estilo morisco o mudéjar, inspirada en la arquitectura islámica que también podemos ver en algunos monumentos históricos de España.
Nada más entrar, lo primero que nos llamó la atención fue la increíble decoración dorada que cubre prácticamente todas las paredes y el techo. Y que la hacen realmente espectacular.
Terminamos la visita con la sensación de haber descubierto uno de los lugares más bellos y especiales del Barrio Judío, un final perfecto para nuestro recorrido por Josefov.
MONUMENTO KAFKA
A las puertas de la sinagoga esta el monumento, inaugurado en 2003 y creado por el esculto Jaroslav Roná, representa una escena bastante surrealista: una figura gigantesca sin cabeza ni brazos, sobre cuyos hombros se encuentra sentado un pequeño Kafka.
Hasta aquí nuestra visita a un barrio de contraste, donde se mezcla la historia judía, con el actual barrio de lujo.
Por el suelo y fachadas fijaros en montones de detalles que nos hablan de los judíos que vivieron en el barrio, muy recomendable realizar un Free tour por esta zona.